El Código Penal tiene tipificado todos aquellos aspectos que pueden interferir, de algún modo, en la ejecución de un hecho delictivo. Y, además, también tiene en cuenta aquellas circunstancias que pueden reducir o ampliar la condena del acusado y que tanto abogados, fiscales y jueces, deben conocer para poder aplicarlas en sus defensas, acusaciones o dictámenes.
Las agravantes en el Código Penal son una parte esencial, puesto que según las que incurran en el delito, pueden modificar la pena. Teniendo en cuenta esto, y por tanto la importancia que tiene, a continuación te explicamos más detalles al respecto.
Además, las agravantes es uno de los temas que se tratan en profundidad en el Máster Abogacía Madrid y que puedes cursar en eserp para poder formarte adecuadamente como profesional.
Las agravantes son todas aquellas circunstancias que interfieren en la responsabilidad del autor de un delito y que, como consecuencia, aumentan la pena que se le aplicará.
Es decir, un delito está tipificado con una condena pero, al aplicar las agravantes del código penal, dicha condena se aumenta sobre la base que está establecida.
Las agravantes del código penal están clasificados del siguiente modo:

La Ley Orgánica 10/1995, de 23 de noviembre, del Código Penal, en su artículo 22, es donde recoge las circunstancias que agravan la responsabilidad criminal. Esta ley del código penal fue modificada por la Ley Orgánica 6/2022, de 12 de julio, complementaria de la Ley 15/2022, de 12 de julio, integral para la igualdad de trato y la no discriminación.
En ella se detallan las siguientes agravantes:
Para considerarse un agravante de este tipo, el rostro o apariencia habitual debe estar cubierta o distorsionada.
En el artículo 66 del Código Penal se especifican cuáles son las reglas que rigen la imposición de las agravantes en los hechos delictivos. Por norma general, las agravantes son independientes entre sí, por lo que pueden sucederse en un mismo hecho delictivo, pero en el caso de ser incompatibles por su propia naturaleza, no podrán aplicarse de forma conjunta.
Las reglas que se prevén en el código penal son:
– Cuando se suman una o dos agravantes, se aplicará la pena en la mitad superior que esté fijada en la ley para ese delito.
– Si se sucedieran más de dos agravantes, se aplicaría la pena superior en la mitad inferior que esté fijada, por ley, para ese tipo de delito.
– En el caso de agravante por reincidencia, si se hubieran cometido tres delitos de la misma naturaleza, el agravante se aplicaría en la pena superior fijada por ley.
Si existieran, dentro de un mismo hecho delictivo, atenuantes y agravantes, éstos deben ser valorados antes de dictar sentencia para poder compensar las penas de uno y otros. Y, de este modo, poder establecer cuál es la pena final a la que deberá enfrentarse el acusado.
En el caso de no existir agravantes ni atenuantes en un hecho delictivo, se tendrá en cuenta la situación personal del delincuente y se aplicará la pena que esté recogida por ley para el tipo de delito que se ha cometido.
Entender y saber cómo funcionan las agravantes del Código Penal, como están tipificadas y cuáles son las reglas que las rigen, es fundamental para poder ejercer la abogacía con la máxima profesionalidad.
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