El Balanced Scorecard es un instrumento de medición aplicado en los negocios, la industria y otras organizaciones, cuyo objetivo es que se implante correctamente la estrategia definida gracias al establecimiento claro de los objetivos. Pero para controlar la gestión de la estrategia de la empresa de forma adecuada, hay que establecer los indicadores correctos que permitan analizar el proceso.
El Balanced Scorecard (BSC), también conocido como Cuadro de Mando Integral (CMI), tiene su origen en febrero de 1992, cuando lo plantearon Robert Kaplan y David P. Norton en la prestigiosa revista Harvard Business Review y tiene como misión incidir en diversas perspectivas:
Todas estas perspectivas están interrelacionadas, es decir, ninguna funciona de manera independiente, y son clave para entender qué es el BSC. Con esta modelo de gestión, se configura un mapa estratégico en el que prima la relación causa efecto.
Los pasos para implementar un Balanced Scorecard en la organización son muy simples. En primer lugar, se debe diseñar la estrategia empresarial realizando un análisis DAFO para ver la situación de la empresa (esta estrategia debe ser comunicada al resto de la organización).
A continuación, se deben establecer los objetivos de forma clara para que no haya problemas ni conflictos entre unos objetivos u otros. Estos objetivos se deben trasladar a presupuestos para ver la importancia dentro de la planificación financiera.
Y, por último, se deben establecer las métricas o indicadores con el fin de poder evitar variaciones en la planificación y poder aplicar las medidas necesarias para corregirlas.
Uno de los problemas a la hora de implementar una Balance Scorecard es plantear los indicadores o medidores de los objetivos estratégicos en una empresa u organización.
Los indicadores más precisos se pueden recopilar mediante diferentes métodos, uno es el Business Process Management (BPM) y otro es el Business Process Control (BPC)
Existen cuatro fases para implementar un Balanced Scorecard y, en todas ellas, el proceso debe ser preciso y adaptable a la situación financiera, al cliente,a la situación interna y al nivel de aprendizaje y conocimiento de la empresa.
Y, sobre todo, el BSC debe ser una parte fundamental del sistema de gerencia de la organización. Con ello lograrás obtener máxima claridad del estado del negocio.
Como punto final, te exponemos dos ejemplos de empresas que han implementado los Balanced Scorecard recientemente:
– Balanced Scorecard en una Corporación Editorial para mantener una Posición de Liderazgo en el mercado del Grupo Santillana.
– Balanced Scorecard en Nieto Comercial y Cía., empresa mediana con influencia en el Estado de Morelos y parte de Guerrero (México).
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