Probablemente es uno de los conceptos creados recientemente que más rápidamente hemos integrado en nuestras conversaciones: creador de contenido. Pero, ¿a qué nos estamos refiriendo exactamente? ¿Cuál es el secreto para convertirse en creador de contenido? Más allá del éxito, si nos centramos en la otra cara de la moneda: ¿qué riesgos entraña? Todas estas incógnitas son las que vamos a ir descifrando poco a poco a lo largo de este artículo.
Más allá de un hobbie: el creador de contenido
Hace algunos años, la figura del creador de contenidos era más bien un completo desconocido. Con la aparición de las redes sociales, empezaron a emerger aficionados que abrían estas pequeñas ventanas digitales para compartir contenido interesante. Era más bien un hobbie, lejos de ser una profesión.
Pero con las redes sociales tomando cada vez más protagonismo en nuestras vidas, esta figura se ha ido profesionalizando, y ya podemos hablar de “creadores de contenido”. ¿Pero qué es realmente un creador de contenido? Lo podemos definir como una persona apasionada por un determinado sector, que comparte contenido de valor sobre esa temática y que resulta útil o interesante para su audiencia. Y logra que ese contenido llegue a un amplio público a través de plataformas de contenidos, como pueden ser blogs o redes sociales, con las que ya estamos tan familiarizados.
En el contexto actual, con la aparición constante de nuevos términos vinculados a nuevas tecnologías, nos encontramos en un universo de conceptos que se entremezclan entre sí. Es lo que sucede, por ejemplo, con los términos “influencer” y “creador de contenido”. ¿Qué diferencia a unos de otros? Podemos verlo de este modo: a diferencia de los influencers, los creadores de contenido suelen compartir menos contenido relacionado con su día a día. Están más enfocados a la creación de contenidos que eduquen, guíen o inspiren a su audiencia, sobre la temática determinada en la que se centran.
Bien por mera curiosidad, o porque en algún momento te has planteado ser uno de ellos, tal vez te hayas formulado esta pregunta: ¿Cómo puedo ser un creador de contenido? Lo cierto es que requiere de mucha constancia y conocimiento sobre un área temática, y no existe una receta mágica para convertirse en un creador de contenido de éxito. No obstante, pese a que no hay un secreto para hacer de la creación de contenidos una profesión, sí que podemos destacar algunos consejos:

El secreto está en el contenido. El contenido es lo que va a permitirte llegar a una audiencia cada vez mayor. Por ello tiene que ser un contenido original, interesante, diferente, útil para la comunidad y que le aporte valor.
Y pese a que tampoco tenemos una varita mágica para hacer crecer la comunidad, otro de los aspectos que también ha demostrado ser un punto clave es la “humanización” de la comunicación entre el creador de contenido y su audiencia. Es decir, mostrar cercanía para crear un vínculo con la comunidad que estás construyendo día a día. Y ligado a esta cercanía, también es importante que llevemos a cabo una escucha activa. No únicamente para ir adaptando nuestros contenidos, sino también para escuchar dudas o preguntas de los seguidores y poder dar respuesta.
Existen diversas maneras de monetizar una cuenta. Probablemente, la más popular y que mayores beneficios ofrece a los creadores de contenidos es la colaboración con marcas. Estas colaboraciones idealmente deberían ir ligadas a tu área de especialización, y deberían ser marcas cuyos valores encajen con la esencia de tus contenidos. Porque si eso ocurre, probablemente sea un tipo de contenido que, pese a ser promocional, tenga mejor acogida entre tu audiencia.
Más allá de las colaboraciones con marcas, también podemos destacar otras vías de monetización de tu cuenta, como por ejemplo:
https://www.youtube.com/watch?v=KLTMp45l71U
Lo cierto es que el uso abusivo de las redes sociales puede absorbernos, hacer que dejemos de centrarnos en nosotros para centrarnos en los demás. Las consecuencias de la adicción a esta dopamina digital pueden conllevar estrés y trastornos de ansiedad que pueden generar alteraciones en nuestra vida diaria.
Uno de los consejos más obvios, pero tal vez de los que puedan resultar más útiles, es el de usar las redes sociales de una forma más consciente. ¿Y qué quiere decir usarlas de este modo? Por una parte, ser conscientes del tiempo que dedicamos al día al uso de estas plataformas y, por otro lado, tomar conciencia del tipo de contenido que estamos consumiendo. En la era de la hiperconectividad, con una sobresaturación de información, es importante saber a quién seguimos y qué nos aportan. Porque lo fundamental es que estos contenidos sumen en nuestro día a día, y que no resten.
Tal vez te lo hayas planteado en algún momento. Y quizás también te has formulado esta pregunta: ¿Qué debería estudiar para serlo? Lo cierto es que ser creador de contenidos requiere habilidades y conocimientos que se enmarcan en áreas como el marketing, la comunicación, la fotografía, la edición de vídeo… y también el storytelling. Este último, pese a ser un concepto relativamente novedoso, es clave para construir las historias que queremos contar. Y en ese campo, Eserp tiene una formación innovadora: el Máster en Design Thinking y Transmedia Storytelling. Porque imaginar las historias más creativas, saber construirlas y lograr conectar con una audiencia, también puede llegar a convertirse en una profesión.
Autor: Lavin Luis Manwani