Es probable que las pequeñas y medianas empresas (pymes) sean las organizaciones comerciales que más están notando el cambio hacia un contexto digital o de transformación digital. A nadie se le escapa que las pymes, a pesar de suponer el grueso de las compañías de un país como España, en muchas ocasiones sufren ante una situación que las obliga a adaptarse a un nuevo paradigma en el que la tecnología toma más protagonismo que nunca.
En los últimos lustros el contexto comercial global ha visto el nacimiento de nuevas compañías que, siendo nativas digitales, crecen exponencialmente como Amazon, Alibaba Group, Rakuten, Wallapop o eBay; al otro lado otras compañías, aun no siendo originalmente nativas, se han adaptado con relativa rapidez copando gran parte del mercado como Carrefour, Grupo Inditex o El Corte Inglés.
En este punto, algunas pequeñas y medianas empresas llegan a la conclusión que “no pueden competir en un contexto dominado por los gigantes y por la tecnología digital”. Esta negación es parcialmente errónea y es que, si bien es cierto que es fácil pensar que las grandes empresas disponen de más medios y que aquellas que son nativas digitales tienen un amplio conocimiento del ecosistema digital que las hace muy competitivas, también lo es que la flexibilidad, la cercanía, el conocimiento del cliente y el “saber hacer” de muchas pymes son valores difícilmente igualables por grandes corporaciones.
Depende. Sí, no hay una fórmula mágica porque entre otras cosas dependerá de la tipología y características propias de cada negocio. Sin embargo, sí hay una serie de premisas aplicables a la gran mayoría de casos.

Para empezar un concepto clave “olvidar que el e-commerce empieza y acaba en una tienda online”. Por ejemplo, si tu negocio se basa en vender un producto tangible, de nicho y exclusivo, es probable que una tienda online de compra/venta sea una buena opción siempre que puedas sufragar la inversión. Sin embargo, y os hablo por experiencia con uno de mis clientes, quizá tu negocio se base en arreglar motocicletas y adicionalmente vendas recambios o complementos para los vehículos. En este caso quizá pienses “no puedo permitirme una tienda online, ni por inversión monetaria ni por tiempo de gestión”; es verdad, quizá no… probablemente conviene que sigas arreglando motocicletas que es lo que mejor sabes hacer y que valores la opción de vender en marketplaces. Así es, en tiendas virtuales, similares al Amazon o al Aliexpress de turno, que hagan de fuerza de ventas de tu negocio sin que debas invertir mucho tiempo ni dinero a corto plazo. No es gratis, está claro, la mayoría de marketplaces actúan bajo fuertes requisitos de funcionamiento y comportamiento y las comisiones acordadas pueden no ser siempre beneficiosas, es aquí donde deberemos tener cuidado y calcular nuestros márgenes con el objetivo de ser rentables.
Verás que vender en un marketplace puede tener una serie de ventajas pero también desventajas. A continuación un breve resumen de ellas:
Pero sobre todo, la principal ventaja es la inversión inicial menor, la posibilidad de dar los primeros pinitos en la venta online para casi cualquier empresa y ahorrándose preocupaciones como las transacciones, gestión de servidores o mantenimiento web…
Ahora bien, si lo tienes claro y si tu intuición te lleva a querer abrir una tienda online, antes te recomiendo una serie de pasos esenciales a seguir:
Son muchos aspectos los que debes y/o puedes tener en cuenta al crear un e-commerce, repito, dependerá de cada negocio. Sin embargo, es probable que los anteriores consejos puedan servirte para ordenar tu estrategia. Eso sí, permíteme que haga especial mención a la logística…
Si tu negocio implica el envío o traslado de una mercancía, uno de los aspectos que trae de cabeza a muchos e-commerce de pymes pero también de grandes empresas es la logística. Me atrevería a decir que la logística es el punto más crítico de un e-commerce. Las razones son varias pero te recomiendo calcular y negociar los costes con su respectivos márgenes, integrar la información con tu sistema siempre que sea posible y monitorizar el servicio al cliente; recuerda que la cara visible es tu negocio y de un buen servicio logístico dependerá la supervivencia de tu tienda a medio y largo plazo.

En definitiva, vender online es un reto apasionante que requiere constancia, conocimiento, innovación, visión transversal y esfuerzo. Si aún te lo estás pensando… ¿por qué no probarlo? Si una cosa quiero dejar clara es que el futuro del comercio será digital o no será.
Autor: Adam Abadías
Consultor Transformación Digital, E-commerce & Marketing
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