Si el término “marketing directo” te suena obsoleto, este post es para ti. Hablaremos sobre qué es, su definición y ejemplos, pero también acerca de su evolución.
Puede que, a estas alturas, el término “marketing directo” te suene a algo arcaico. Si ese es el caso, ¡este post es para ti! En él hablaremos de qué es el marketing directo, su definición y ejemplos, pero también veremos cómo este conjunto de estrategias ha evolucionado con el tiempo. ¿Quieres saber cómo se aplica en la actualidad? Sigue leyendo.
Tienes razón al pensar que el telemarketing o el marketing postal son algunos de sus tipos más tradicionales, pero… ¿y si te contamos que también hay marketing directo en redes sociales? O incluso en medios de comunicación tradicionales, como en radio o televisión.
¿Que cómo es posible? Empecemos por definir qué es marketing directo: es un tipo de comunicación que busca conseguir un resultado específico en un target concreto. Es decir, que con el marketing directo estamos buscando conseguir que el público al que nos dirigimos reaccione y haga algo, y esta acción dependerá de nuestros objetivos. Algunos ejemplos de marketing directo podrían ser rellenar un formulario, hacer clic en un enlace para visitar un post del blog, descargarse la app o usar un cupón descuento en un ecommerce.
Por tanto, si nos preguntamos qué es marketing directo, la respuesta es muy amplia: es cualquier acción de comunicación que tiene la finalidad de establecer una relación bidireccional con el cliente o potencial cliente. El marketing directo nos ayuda a dirigirnos al público que deseamos porque es muy segmentable, así como hacerles llegar el mensaje óptimo, ya que podemos adaptarlo a las necesidades del momento según cada campaña.
Como decíamos, el marketing directo es una práctica que se popularizó en los años 90. De hecho, más que uso, la sociedad sufrió un abuso, especialmente del telemarketing, es decir, las llamadas de operadores para comunicar los servicios de una empresa, así como del marketing postal, desde publienvíos –estos sobres muy llamativos con claims que incitaban a descubrir su interior– hasta las cartas personalizadas –las que parecían cartas particulares hasta que el destinatario las abría y descubría el contenido–. Por tanto, el marketing directo comenzó siendo un modo de hablar al cliente, aunque de manera en general poco interactiva. Pero con la entrada de la era digital, estas acciones han evolucionado para convertirse en una conversación con el potencial cliente de manera bidireccional.
Hay un gran número de acciones que pueden ser marketing directo. Recuerda que depende del mensaje, la clave está en buscar esa reacción y conversación para afianzar la relación marca-cliente. Por ejemplo, si en un spot de televisión el mensaje a transmitir es presentar un producto o servicio y descargarse la app, tenemos marketing directo. Algunas acciones de marketing directo serían:

El marketing directo se caracteriza por tener una serie de ventajas a la hora de su implementación:
Interesante, ¿verdad? Esperamos que este artículo te haya resultado útil para conocer un poco más del marketing directo. Y recuerda: si quieres profundizar más en el mundo del marketing y la innovación digital, nuestros Masters en Marketing te ayudarán a completar tu formación. ¡Te esperamos!