La publicidad subliminal no pretende ser memorable sino generar un impacto a nivel subconsciente que active determinados impulsos en los consumidores. Descubre cómo se ha utilizado y qué revelan los estudios sobre su eficacia.
El 12 de septiembre de 1957 un investigador de mercados convocó una rueda de prensa en Nueva York y sorprendió a los periodistas con su anuncio: dijo que durante una película había mostrado varias veces las frases “Beba Coca-Cola” y “Coma palomitas de maíz” a una velocidad tan rápida que las personas no podían leerla conscientemente, pero las ventas de estos productos aumentaron en un 57,7 y 18,1 % respectivamente. Se trataba de James Vicary, quien bautizó su idea como “publicidad subliminal”. Más tarde se descubrió que su experimento era un fraude, pero la semilla ya se había plantado.

La publicidad subliminal es aquella cuyo mensaje se transmite por debajo del umbral de la conciencia, ya sea usando imágenes, sonidos u otras técnicas que no son fácilmente perceptibles. El objetivo de este tipo de publicidad es influir en los deseos de los consumidores generando impulsos y necesidades que los animen a comprar o realizar determinada acción de marketing, pero sin que sean conscientes de esa influencia.
La publicidad subliminal suele recurrir a imágenes escondidas dentro de otras e ilusiones visuales que juegan con las formas para crear figuras diferentes que activan distintas emociones. Muchas marcas recurren a estos trucos publicitarios cuando por razones legales no pueden promocionar directamente determinados productos o servicios.

La publicidad subliminal no es una fórmula mágica para influenciar a los consumidores, pero puede ser muy eficaz cuando se diseña adecuadamente. Un experimento realizado en la Universidad de Utrecht y publicado en la Journal of Experimental Social Psychology concluyó que la publicidad subliminal es más eficaz con productos que los consumidores ya conocen y hacia los que muestran una predisposición positiva.
Otro estudio llevado a cabo en el University College de Londres y publicado en la revista Emotion reveló que los mensajes subliminales “negativos” son más eficaces, lo cual se debe a que tienen un mayor impacto en el subconsciente ya que nuestro cerebro está programado para detectar automáticamente cualquier tipo de estímulo que pueda representar una señal de alarma.

No obstante, los mensajes subliminales por sí solos no bastan, deben estar integrados en una buena estrategia de ventas. Esa es la razón por la cual cada vez más empresas contratan a especialistas en marketing. Tanto con el Máster en Dirección de Marketing y Gestión Comercial en Mallorca como con el Máster en Marketing en Madrid o Barcelona en inglés, podrás descubrir los secretos de la mercadotecnia e integrarte en un mercado laboral en plena expansión.