Mientras muchas empresas todavía intentan entender cómo afectará la inteligencia artificial a sus equipos, otras ya están haciéndose una pregunta mucho más importante: ¿qué tipo de profesionales necesitaremos dentro de cinco años?
La respuesta no es sencilla. Cambian las herramientas, aparecen nuevos perfiles, desaparecen tareas y surgen competencias que hace apenas unos meses ni siquiera estaban sobre la mesa. Lo que parece claro es que el talento ya no se medirá únicamente por los conocimientos técnicos, sino por la capacidad de aprender, adaptarse y aplicar la tecnología con criterio.
Con esa mirada nace el Observatorio del Talento Digital, un nuevo think tank impulsado por Digitalent Group, grupo educativo del que forma parte Eserp Digital Business & Law School, y con la colaboración de algunas de las compañías que están liderando la transformación digital en España, como Microsoft, LinkedIn, Telefónica, L’Oréal, HP, KPMG, Mapfre o Brooklyn Fitboxing.

El proyecto nace con una vocación clara: convertir el impacto de la inteligencia artificial en conocimiento útil para empresas, instituciones y profesionales. Para ello desarrollará un gran barómetro anual sobre el talento digital en España, una serie de conversaciones con líderes empresariales dirigidas por Nacho de Pinedo, fundador de ISDI, y un encuentro anual donde se compartirán las principales conclusiones sobre el futuro del empleo.
Más allá de los datos, el Observatorio quiere responder a una cuestión que hoy preocupa a empresas de todos los sectores: cómo evolucionarán las competencias profesionales y qué papel deberá desempeñar la educación en ese cambio.
Para eserp, formar parte de esta iniciativa tiene un significado especial.
No solo porque comparte grupo con instituciones como ISDI, ISDE o IEBS dentro de Digitalent Group, sino porque muchas de las preguntas que plantea el Observatorio llevan tiempo formando parte de la evolución de su modelo académico.
La escuela, reconocida por Forbes entre las mejores Business Schools de España, con el MBA número uno de España, el Máster en Marketing y Gestión de Empresas de Lujo entre los mejores del país y un modelo académico avalado internacionalmente con 4 Stars de QS, ha decidido dar un paso más para acercar la universidad a la realidad que ya viven las empresas.
La diferencia es que no se trata de una formación igual para todos: cada acreditación ha sido diseñada específicamente para cada programa académico.
Porque la inteligencia artificial no transforma igual el trabajo de un abogado que el de un profesional del marketing, un directivo, un criminólogo o un especialista en negocios internacionales. Por eso los contenidos cambian, los casos prácticos son diferentes y las herramientas responden a la realidad de cada profesión.
La formación se desarrollará mediante bootcamps intensivos, totalmente compatibles con el calendario académico e impartidos por profesionales que actualmente están implementando estas soluciones dentro de empresas de primer nivel. No enseñarán escenarios hipotéticos. Compartirán experiencias, metodologías y casos reales que ya forman parte del día a día de las organizaciones.
La decisión de poner en marcha esta acreditación tampoco surge de una intuición.
Surge de escuchar.
Eserp trabaja de forma continuada con una red de más de 1.700 empresas colaboradoras, que participan en programas de prácticas, Talent Fair, encuentros profesionales, proyectos conjuntos y procesos de selección. Ese contacto constante permite detectar qué perfiles empiezan a demandar las organizaciones y trasladar esas necesidades al aula con rapidez.
La Acreditación Specialised Expertise nace precisamente de esa conversación permanente entre universidad y empresa.
Pero no es el único elemento que busca reforzar el perfil del estudiante.

Durante toda su etapa académica, los alumnos podrán obtener también la certificación APPC (Accredited Professional & Personal Competencies), una acreditación que reconoce todo aquello que muchas veces no aparece en un expediente, pero que cada vez pesa más en un proceso de selección.
El APPC certifica la participación del estudiante en actividades que potencian tres dimensiones fundamentales de su desarrollo. Por un lado, las competencias técnicas, adquiridas mediante programas especializados como la propia Acreditación Specialised Expertise. Por otro, las competencias profesionales, desarrolladas a través de prácticas, Talent Fair, networking, proyectos con empresas, summits como Marketing x Tech & Business o The Future of Law, Now y actividades de empleabilidad. Finalmente, acredita también el desarrollo de habilidades personales —las conocidas soft skills— como el liderazgo, la comunicación, el trabajo en equipo, la capacidad de adaptación o el pensamiento crítico.
Porque el mercado ya no busca únicamente buenos expedientes. Busca personas capaces de aportar valor desde el primer día.
Y esa idea conecta de lleno con el propósito del nuevo Observatorio Digital Talent: entender cómo cambiará el trabajo del futuro es imprescindible. Y preparar a los profesionales que tendrán que liderarlo lo es todavía más.